📖LECTURA EN Juan 10:27
Este versículo nos recuerda la hermosa relación que Jesús tiene con quienes le siguen. Él no es un pastor distante, sino uno que conoce a cada una de sus ovejas por nombre, que las cuida y guía con amor.
Escuchar la voz de Jesús implica más que solo oír; significa reconocer su dirección en nuestra vida, confiar en sus palabras y responder con fe y obediencia. En un mundo lleno de ruido y distracciones, a veces su voz puede parecer tenue, pero cuando buscamos en oración y en su Palabra, Él nos habla con claridad.
Seguir a Jesús no siempre es fácil. A veces el camino parece incierto o desafiante, pero la seguridad de estar en sus manos nos da paz. Él nunca nos deja solos y nos conduce hacia pastos de vida abundante.
Hoy, preguntémonos: ¿Estamos escuchando su voz con atención? ¿Estamos dispuestos a seguirle, incluso cuando no comprendemos el camino? Que nuestra respuesta sea siempre un «sí» confiado, sabiendo que en sus pasos encontramos vida, amor y propósito.
Bendecido inicio de semana


![]()