📖LECTURA EN SALMO 3
David estaba desesperado. Huyó de Jerusalén después de que un mensajero dijo: «El corazón de todo Israel se va tras Absalón» (2 Samuel 15:13). En el Salmo 3:1, David describe su situación: «¡Oh Señor, cuánto se han multiplicado mis adversarios!».
Pero observa dónde encontró paz David. Recordó que Dios era su escudo protector y que Él levantaba su cabeza. Entonces, llegó la ayuda que todos necesitamos cuando nuestras circunstancias nos inquietan: David pudo acostarse y dormir. Y señaló: desperté, porque el Señor me sustentaba.
Nuestro Dios nos protege y nos da descanso. Al confiar totalmente en Él, nos ayuda a acostarnos y dormir.
Bendecido inicio de semana. 🙏📖

![]()