Pablo entendía el peligro de proclamar la buena noticia.
Pablo entendía el peligro de proclamar la buena noticia. Pasó tiempo preso y sufrió de muchas otras maneras por causa de su enseñanza, incluidos azotes y pedradas. Pero nada lo detuvo de contarles a otros de Jesús. «Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia» (Filipenses 1:21).
Pablo vivía para hablarles a otros de Cristo, pero sabía que si moría, estaría con Él. Le recordó a Timoteo que el Espíritu Santo le daría poder.
Dios nos llama a todos los creyentes, dondequiera que estemos, en casa o en el extranjero a contarles a otros de Jesús. Tal vez suframos, pero Él está ahí con nosotros.
Bendecido inicio de semana. ![]()
![]()
![]()